Archive for the ‘Paseos’ Category

Relax y Recuerdo

octubre 5, 2006

No hacer nada. Tumbarte en la cama a las 10 de la noche después de tomarte unas cervezas medio resfriado con leve dolor de cabeza sabiendo que al dia siguiente no tienes que trabajar. Esto no tiene precio.

Despertarte a las 9 de la mañana relajado, solo un leve resfriado ocupa tu nariz. Después de 3 días sin sentir el agua fría recorriendo tu cuerpo, sales de la ducha y no hay toalla. Estornudas.

Sigues relajado porque sabes que no vas a hacer nada. En tu selebro solo hay una mezcla entre carta de ajuste y película survietnamita de recolectores de arroz. Respiras tranquilo. No puedes, entonces vas al baño y te suenas los mocos. Esto es vida… Santander y su clima.

Te vistes: los vaqueros y ese jersey de lana viejo de mujer que te intenta regalar tu madre siempre que vienes a verla. Silencio. Tu hermana pequeña se ha ido al cole y solo oyes a tu novia duchándose a lo lejos.

Respiras levemente para no perturbar esta tranquilidad que te invade. El gorgoteo del agua a lo lejos se mezcla con el ronroneo del ventilador del ordenador interpretando la majestuosa partitura de la tranquilida. Sonríes. Te sientes vivo.

Frente a ti, un sauce llorón descansa con sus alicaídas ramas del temporal de la otra noche. Él no perdió ninguna rama, pero llora por toda la sabia derramada por sus congéneres de todo el litoral cantábrico. Lágrimas verde y oro se derraman relucientes sobre el celeste del cielo, mientras una paloma alza el vuelo y se posan dos gorrioncillos.

El bullir de una ciudad ni se percibe a lo lejos, la tranquilidad del Sardinero deleita mi sentir ocioso. Me calzo, las zapatillas de deporte que compré ayer agradan más a mis pies que las duras botas técnicas y que los encorsetados zapatos. Andar, pasear al ritmo cántabro y lento, reconfortará más mi alma que masajes en balneario snop urbanos, de esos llamados spa.

Esa gente mayor que tanto quiero habita en este país de lluvias y vientos. Los años pasan más rápido, y para ellos aumenta el recuerdo. Quiza algún día estos días se sumen al mío: historias y abrazos, despedidas y anhelos. Vuelve pronto, no te vayas tan lejos. Sevilla y el Mar, Santander y el cielo.

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La noche es para los amantes

mayo 19, 2006

Esta noche no ha sido la velocidad la que me ha acompañado por las calles de Sevilla. La temperatura era tan agradable que apetecía perderse por las calles del casco histórico después de ver a mi niña tras el trabajo.

Noche de amores…

La noche es para los amantes…. y yo te amo.

Pero no sé que tiene esta ciudad, con tanta piedra vieja, tanta placa, tanta cruz, tanta plaza, tanta leyenda y tanto cuento, que noches como esta en las que vuelvo cansado pedaleando y a la altura de la muralla almohade…..

Me llama. Ella me llama, y yo tengo que entrar por la puerta. Subo por San Luis y poco a poco voy bajando la velocidad. Las obras del Pumarejo y tras ellas, el barroco de los Franceses me sobrecoge. El gótico-mudejar de Santa Catalina con ese pórtico… ya llego a San Marcos y su torre, subo hasta San Román para bajar por María Coronel.

Los pelos se me erizan por culpa de Verdi y su Rigoletto, no puedo evitar silvar incluso tararear mientras pedaleo mirando a los lados, a todas las piedras mientras viajo en el tiempo y la distancia….

Un profundo silencio cuando paso frente a Sta. Ines, y recuerdo el escalofrío que me dio al entrar al alba del Viernes Santo en la Iglesia del convento y entre la celosía del fondo del templo observé como rezaban las hermanas haciendo vigilia. Fuera había hermanos de los Gitanos que hacían su vigilia en la estación de Penitencia. Y “er Manuñe” se acercaba al son de su Saeta…

Al llegar a San Pedro no pude evitar girar hacia Sta. Ángela y buscar la Casa Madre de las Hnas de la Cruz. No la encontré. Imposible. Quizá un día paseando de noche me lleguen los cantos de las hermanas y la encuentre. Sería la forma más bonita de hacerlo…

Llego a San Juan de la Palma. Atención leyenda. Es la Iglesia de San Juan Bautista. La plaza está situada sobre el cementerio de la Igleasia. Se dice que había una palma justo en el centro, y que cierto día en tiempos de herejías, estaba predicando un sacerdote. Al parecer un hereje se acercó después y hablándole a la palma, le dijo: Palma, la Madre de Dios no quedó Virgen después de tener al niño. Un anaciano que había por allí, le denunció a la Inquisición, y esta al interrogar al hereje, negó todo lo hecho. Fueron a la casa del acusador, y encontraron a un joven que, según las descripciones del anciano, el crio lo identificó con su abuelo que llevaba 80 años muerto y precisamente estaba enterrado bajo la palma. Volvieron a detener al hereje y le contaron el milagro de Dios, había vuelto a la vida el anciano para denunciarle…

La calle Cuna, el Salvador, francos, cuesta del bacalao, Catedral. Contemplo la lápida romana que recibe el peso de la Giralda. Se me vuelven a erizar los pelillos… pufffff que cosas tiene esta ciudad, que bonito.

Pedaleando de pie despacito, miro hacia arriba: ora la Catedral, ora el Arzobispado, ora el convento de Sta. Marta… gente saliendo del alcazar. Plaza de la Alianza, Doña Elvira, paso junto a la casa de doña Inés… los venerables.. allí está la de Don Juan… plaza Alfaro, Santa Cruz… doy una vuelta alrededor de la cruz de Sierpes.. ¿volverá a su sitio original alguna vez?

Parada obligada jundo a Don Juan Tenorio en Refinadores y contemplo con una media sonrisa esa estatua… ¿será verdad que se inspiraron en Miguel de Mañana para forjar tu mito?…

La Giralda se muestra entre las casas, entre los árboles… enorme, fortissima… que bonita está de noche.

Como tú mi niña, perdona por no decírtelo tantas veces como debería. ¿Me estaré volviendo más contemplativo que expresivo? Todo este paseo solo ha durado una hora… que alegría moverse en bicicleta… es lo que tardaría andando desde tu casa como tantas veces… pero ahora puedo dar una vuelta y perderme por Sevilla.

Pd. Te he echado de menos.